Memoria

Memoria: ¿Cómo mejorar la retención y el recuerdo?

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Memoria: ¿Cómo mejorar la retención y el recuerdo?

La memoria es un proceso cognitivo vital para nuestro día a día. Memorizar para posteriormente recordar es una tarea indispensable para nuestra actividad cotidiana. Memorizamos constantemente nombres, códigos, contraseñas y apuntes para poder utilizarlos cuando sea necesario. Pero, ¿sabemos realmente cómo funciona nuestra memoria? Y todavía más importante, ¿sabemos cómo usarla de la forma más eficiente?

¿Crear un recuerdo?

Cuando percibimos un estímulo (input) usando nuestros 5 sentidos, éste se convierte en memoria sensorial. Si le prestamos atención, el input accede a nuestra memoria a corto plazo (MCP). Finalmente, en función de si repetimos o usamos esa información, puede convertirse en un recuerdo de nuestra memoria a largo plazo (MLP) o caer en el olvido.

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Trucos para mejorar la retención y la memoria

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Trucos para mejorar la retención y la memoria

Podemos mejorar nuestra memoria utilizando distintos procesos o tipos de aprendizaje. No obstante, no debemos olvidar que estudiar es integrar, asociar y participar activamente en el aprendizaje. El aprendizaje mecánico consiste en un conjunto de técnicas basadas exclusivamente en la repetición. Cuanto más se repite algo, más fácilmente se podrá recordar. Tal y como apuntábamos en anteriores posts: Memoria: ¿Cómo mejorar la retención y el recuerdo?

¿Qué es el aprendizaje mecánico?

El aprendizaje mecánico consiste en un conjunto de técnicas basadas exclusivamente en la repetición. Cuanto más se repite algo, más fácilmente se podrá recordar. Tal y como apuntábamos en anteriores posts: Memoria: ¿Cómo mejorar la retención y el recuerdo?

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Consejos de estudio para mejorar la retención y el recuerdo en la memoria a largo plazo

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Consejos de estudio para mejorar la retención y el recuerdo en la memoria a largo plazo

Recordar es una tarea indispensable para nuestra actividad cotidiana. Memorizamos constantemente nombres, códigos, contraseñas y apuntes para poder utilizarlos cuando sea necesario. Pero, ¿sabemos realmente como funciona nuestra memoria? Y todavía más importante, ¿sabemos como usarla de la forma más eficiente?

¿CREAR UN RECUERDO?

Cuando percibimos un estímulo, éste se convierte en memoria sensorial. Si le prestamos atención, accede a nuestra memoria a corto plazo (MCP). Finalmente, en función de si repetimos o usamos esa información, puede convertirse en un recuerdo de nuestra memoria a largo plazo (MLP) o caer en el olvido.

Podríamos decir que cada fase de almacenamiento de nuestra memoria – sensorial, corto plazo (MCP) y largo plazo (MLP) – nos permite filtrar una enorme cantidad de información.

Palabrejas raras: La memoria a largo plazo (MLP) es un tipo de memoria que almacena recuerdos por un tiempo que puede ser desde unos días hasta incluso décadas o indefinidamente.

Imaginemos que la memoria a largo plazo (MLP) es como el desgaste de nuestros pasos en una alfombra. La primera vez que pisemos la alfombra, nuestras huellas permanecerán por un tiempo limitado. Sin embargo, cuantas más veces andemos el mismo camino sobre la alfombra (repetición), más duradero y profundo será el patrón de la huella neuronal (MLP).

  • Si repites, creas memoria

¿Como se almacenan los recuerdos a largo plazo?

Los recuerdos a largo plazo se almacenan en una compleja red neuronal que incluye diferentes aspectos de un mismo recuerdo, como por ejemplo aspectos visuales o auditivos. Imagina que tienes que recordar una fresa. Tu memoria almacenará esa fresa en diferentes áreas o “cajones”: el cajón “color rojo”, el cajón “sabor dulce” y el cajón “olor silvestre”.

¿Como se recuperan estos recuerdos?

Recordar implica acceder a un recuerdo previamente almacenado. Para ello es mejor replicar el patrón de actividad que ocurrió cuando creamos ese recuerdo. El éxito de esta tarea dependerá de la fuerza de las redes neuronales y de las pistas de recuperación. Estas últimas se basan en la asociación de significados y permiten que el recuerdo pueda recuperarse con facilidad. Pensemos por ejemplo en el anillo de boda que llevamos puesto, ejerce como una pista o recuerdo de lo que ocurrió.

Lo tengo en la punta de la lengua!”. Todos hemos tenido esa sensación de estar muy cerca de una palabra pero sin conseguir dar con ella. Tenemos una idea de como suena, nos vienen a la cabeza palabras que suenan parecido o que tienen un significado similar, pero no conseguimos encontrarla. Según un estudio de Koriat y Lieblich (1974), es posible no recordar la palabra pero sí saber como suena su inicio, o cuantas sílabas tiene. Este fenómeno, llamado “punta de la lengua” (PDL) es un buen ejemplo de la importancia de unas redes neuronales fuertes, que permitan recordar fácilmente. También es una prueba más de que la información se almacena en diferentes “cajones”, como hemos visto con el recuerdo de la fresa.

¿Se estudia mejor con Mozart?

Según estudios como el de Verrusio et al. (2015), el hecho de escuchar la música de Mozart activa nuestros circuitos de actividad neuronal, y por lo tanto nuestra capacidad cognitiva. Es el llamado “Efecto Mozart”.

  • La memoria es una red de información

Existen dos procesos de recuperación: el reconocimiento (implica la comparación de un estímulo presente con algo percibido en el pasado) y el recuerdo (se produce accediendo directamente a la MLP). Para entendernos, imaginemos que es usted testigo de un crimen: si le piden identificar al culpable entre cinco candidatos, se trata de un reconocimiento. Si en cambio, le piden que describa al culpable para poder dibujar su retrato, se trata de un recuerdo.

¿Falsos recuerdos?

En algunos casos, si pensamos o visualizamos repetidamente un evento que le ha pasado a otra persona, podemos llegar a pensar que nos ha ocurrido a nosotros: es lo que llamamos un falso recuerdo. Lo que demuestra hasta que punto tenemos un papel activo en la construcción de recuerdos, sean falsos o verdaderos.

  • La memoria es construcción.

¿Qué significa “olvidar”?

El olvido es un proceso fisiológico normal, debido a una codificación inicial deficiente o a una recuperación defectuosa. Si no usamos los recuerdos de forma regular y si no disponemos de las pistas de recuperación adecuadas, perdemos el acceso a estos recuerdos, que quedan en el baúl del olvido de nuestro cerebro.

El curioso caso de Salomón Shereshevski. Este periodista ruso nacido a finales del siglo XIX fue conocido por su prodigiosa memoria, capaz de recordar discursos enteros, palabra por palabra. El reputado neurofisiólogo soviético Alexander Luria estudió su caso durante más de treinta años. Luria (1968/2009) diagnosticó que su paciente tenía un nivel muy alto sinestesia. Es decir, que si Salomón recibía un estímulo, se activaban varios de sus sentidos: por ejemplo, era capaz de ver colores en los números o en los tonos musicales. Esta capacidad de asociación aumentaba claramente su enorme capacidad memorística.

  • La memoria es asociación

 ¿Qué es el aprendizaje mecánico?

Se trata de técnicas basadas exclusivamente en la repetición. Cuanto más se repite algo, más fácilmente se podrá recordar.

¿Es el aprendizaje mecánico un buen método de estudio?

Puede ser útil para memorizar largas listas de palabras o cifras, pero se trata de recuerdos carentes de contexto, significado y asociaciones. “Memorizar” y “aprender” no son sinónimos. Memorizar es incorporar unos datos, pero aprender es saberlos usar y relacionar. Por ejemplo, diremos que “memorizamos” un poema, pero en cambio “aprendemos” a ir en bicicleta.

¿Cuáles son las alternativas al aprendizaje mecánico?

El aprendizaje significativo permite al estudiante relacionar la información nueva con la que ya poseía.

El aprendizaje asociativo consiste en establecer relaciones sólidas entre los conocimientos aprendidos.

Finalmente el aprendizaje activo requiere que el estudiante se involucre activamente en el proceso haciendo resúmenes, análisis y evaluaciones de aquello que estudia.

  • Estudiar es también integrar, asociar y participar activamente en el aprendizaje

CONSEJOS DE ESTUDIO PARA MEJORAR LA RETENCIÓN Y RECUPERACIÓN A LARGO PLAZO

¿Qué métodos producen aprendizaje profundo?

  • Enlaza la información nueva con cosas que ya sabes, usando tus propias palabras y recuerdos para darle sentido (“repetición elaborativa”).
  • Participa activamente en tu propio aprendizaje mediante resúmenes, gráficos, diagramas, códigos mnemotécnicos o historias con carga emotiva (“efecto generación”).
  • Crea un recuerdo visual y verbal para una misma información (“codificación dual”).
  • Estudia en un entorno parecido al del examen o recuperación, un ambiente tranquilo siempre es preferible a uno ruidoso (“memoria dependiente del contexto y estado”).
  • Distribuye el estudio en varios días en vez de “embutir” la información (“esfuerzo distribuido”).
  • Evita las multitareas cuando estés aprendiendo material difícil o denso.
  • Repasa la información que tratas de memorizar justo antes de ir a dormir
  • Pon a prueba tu memoria con auto-tests para recuperar la información

 

Referencias

Koriat, A., & Lieblich, I. (1974). What does a person in a “TOT” state know that a person in a “don’t know” state doesn’t know. Memory & Cognition, 2, 647–655.

Luria, A (2009). Pequeño libro de una gran memoria: la mente de un mnemonista. Oviedo, España: KRK Ediciones.

Verrusio, W., Ettorre, E., Vicenzini, E., Vanacore, N., Cacciafesta, M., & Mecarelli, O. (2015). The Mozart Effect: A quantitative EEG study. Consciousness and Cognition, 35, 150–5. http://doi.org/10.1016/j.concog.2015.05.005