Redes neuronales

Atención y Creatividad: el papel de la Meditación

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La relación que existe entre los procesos atencionales y la capacidad de ser creativo es uno de los aspectos que intentan estudiar las neurociencias cognitivas.  Pero, ¿de qué depende la creatividad? La capacidad para ser creativo implica una serie de procesos cognitivos que dependen de varios factores. Hoy en día sabemos que la información se guarda en el cerebro en redes neuronales. Atención, Creatividad, MeditaciónDichas redes neuronales se hayan interconectadas y se sitúan en diferentes zonas del cerebro. La creatividad reside pues en la capacidad de encontrar nuevas relaciones entre ideas y objetos. Dichas relaciones suelen dar paso a nuevas aplicaciones: por ejemplo, Aristóteles encuentra una nueva manera de medir la densidad de un cuerpo gracias al efecto que tiene cualquier cuerpo que se sumerge en el agua.

La diferencia entre creatividad e inteligencia ha sido estudiada ampliamente, con resultados que tienden a diferenciar estos dos conceptos, uno del otro (Batey & Furnham, 2010). Uno de los psicólogos más influyentes en la definición de inteligencia fué Joy Paul Guilford. Guilford distingue dos procesos cognitivos principales en la mayoría de las actividades creativas: el pensamiento divergente y el pensamiento convergente.

  • El pensamiento divergente representa un estilo de pensamiento que permite generar muchas nuevas ideas, donde más de una solución es correcta. Un buen ejemplo de pensamiento divergente es una sesión de “brainstorming” o “lluvia de ideas” que tiene el objetivo de generar la mayor cantidad de ideas posibles sobre un tema específico. El pensamiento divergente puede medirse mediante pruebas concretas, por ejemplo, mediante el test de usos alternativos. Esta prueba consiste en decir el mayor número de usos que podemos darle a un simple objeto cotidiano, con un límite de tiempo de 2 minutos. A parte del número total de soluciones dadas, la prueba mide el pensamiento divergente a través de cuatro subcategorías: fluidez (cuántos usos se dan), originalidad (cantidad de usos menos frecuentes), flexibilidad (en cuántas áreas se mueven los usos) y elaboración (detalle en las respuestas).
  • El pensamiento convergente se considera como el proceso de generación de una posible solución a un problema particular. Se hace hincapié en la velocidad y se basa en una alta precisión y lógica. Si la creatividad es la capacidad de descubrir asociaciones poco frecuentes, cuanto más remotas sean estas asociaciones pero mejor resuelvan un problema, más capacidad creativa tiene la persona. Una de los tests clásicos es el de asociaciones remotas de Mednick. Se trata de presentar tres palabras de significados muy diferentes y encontrar otra que las relacione a las tres.

Slagter et al. (2007) observan que la meditación conduce a un mejor rendimiento en una tarea de atención dividida o distribuida. En el articulo de Colzato et al. (2012) se plantea que una de las maneras de mejorar la creatividad puede ser la meditación. Existen dos grandes clases de entrenamiento meditativo, el de atención focalizada (FA) y  el de supervisión abierta (SA).

  • En la meditación de atención focalizada, el individuo se centra en un tema en particular, un pensamiento, un objeto… Todo lo demás que pudiera tender a atraer la atención, como por ejemplo, las sensaciones corporales, el ruido ambiental o pensamientos intrusivos, es activamente ignorado para redirigir la atención constante de nuevo en el punto de enfoque. Muchas veces este punto de enfoque suele ser la respiración.
  • En la meditación de supervisión abierta, el individuo es libre de percibir y observar cualquier sensación o pensamiento sin centrarse en un concepto en la mente o un elemento fijo, por lo que la atención es flexible y sin restricciones.

Los resultados del estudio indican que la meditación de supervisión abierta puede mejorar los procesos de creatividad divergentes porque acostumbran al cerebro a trabajar de una determinada manera. En el estudio sugieren que este tipo de práctica reduce el grado de control de arriba abajo (top-down regulation).

En conclusión, si aparte de estar menos estresados, queréis ser más creativos, ¡la meditación os puede ayudar!

Bibliografía:

Batey, M., & Furnham, A. (2006). Creativity, Intelligence, and Personality: A Critical Review of the Scattered Literature. Genetic, Social, and General Psychology Monographs, 132(4), 355-429. doi:10.3200/MONO.132.4.355-430

Colzato, L. S., Ozturk, A., & Hommel, B. (2012). Meditate to Create: The Impact of Focused-Attention and Open-Monitoring Training on Convergent and Divergent Thinking. Frontiers in Psychology, 3. doi:10.3389/fpsyg.2012.00116

Slagter, H. A., Lutz, A., Greischar, L. L., Francis, A. D., Nieuwenhuis, S., Davis, J. M., & Davidson, R. J. (2007). Mental Training Affects Distribution of Limited Brain Resources. PLoS Biol, 5(6), e138. doi:10.1371/journal.pbio.0050138

Lectura recomendada: http://www.marketingdirecto.com/actualidad/checklists/el-test-de-la-creatividad-5-retos-clasicos-para-poner-a-prueba-su-cerebro/

 

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Fluidez Verbal: Una prueba de inteligencia

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¿Por qué mi hijo no lee bien?Las pruebas de habilidad verbal han sido utilizadas desde hace  muchos años (Thurstone, 1938; Jones- Gotman y Milner, 1977). En este tipo de pruebas, se presenta al sujeto una categoría (p.ej.,  palabras empezando por ‘ M’, o nombres de animales) y se le pide que produzca tantos ejemplos como sea posible dentro de un plazo determinado de tiempo. La fluidez verbal es una capacidad cuya afectación se ha demostrado no solamente en pacientes difásicos, sino también en pacientes con lesiones en el lóbulo izquierdo (Benton, 1968) así como en el lóbulo frontal derecho (Pendleton et al., 1982). El rendimiento en las tareas de denominación, se ha utilizado para probar la discapacidad en la población. Estudios longitudinales muestran que el rendimiento en las tareas de denominación cambia durante el ciclo de la vida, presentándose un peor rendimiento en los individuos de más edad (Au et al., 1995), lo que refleja la ruptura de los procesos perceptivos y semánticos.

fluidez verbalUna de las pruebas más comunes para el examen de esta capacidad es el Boston Naming Test (BNT) y la Batería del Lóbulo Parietal. El BNT dispone de datos normativos de diferentes países, edades y diferentes patologías. Un punto importante en las tareas de fluidez es la categoría de la palabra. Las personas con demencia leve obtienen mejor rendimiento denominando animales que nombrando palabras con a partir de una letra indicada, lo que significa que la estructura de categorías influye en los procesos de recuperación (Rosen, 1980). Asimismo, para determinar la capacidad de fluidez verbal, es importante controlar la edad de los participantes. Un efecto del envejecimiento se observa especialmente después de los cuarenta años de edad, con una disminución de la capacidad verbal después de los sesenta (Rodríguez-Aranda y Martinussen, 2006).

En cuanto a la capacidad de denominación, se ha demostrado qu está mediada por diferentes estrategias. Cuando comparamos dos medidas de fluidez verbal, tareas de letra inicial versus letra excluida (palabras que no contienen una letra previamente designada), encontramos que ambas tareas de fluidez verbal implican la capacidad y la velocidad de la articulación. Las tareas de letra excluida son las que involucran más el habla y las funciones ejecutivas (Hughes & Bryan, 2002).

La fluidez verbal es también una medida de inteligencia verbal. En el estudio de Miller (Miller, 1984), compararon la fluidez verbal en dos grupos de pacientes, uno con lesiones focales y otro con demencia. Cuando la inteligencia verbal se introdujo en los modelos de regresión, encontraron que la alteración en fluidez verbal es un fenómeno específico después de lesiones frontales y no es una consecuencia de deterioro intelectual en la demencia.

En cuanto a la evaluación de la fluidez verbal, la prueba más utilizada para medir fluidez verbal es la FAS. La FAS consiste en dos tareas: primero debe generar todas las palabras que se le ocurran empezando con cada letra ‘ F’, ‘A’, ‘ S ‘ (fluidez fonológica) mientras que la segunda tarea consiste en nombrar el mayor número de animales (fluidez semántica). La FAS ha demostrado ser más sensible a los efectos de la educación que de la edad: el número de palabras aumenta a medida que aumenta el nivel de educación, mientras que permanece constante hasta los 60 años (Tombaugh, Kozak, y Rees, 1999). Otros estudios han demostrado que el nivel de educación, pero no la edad o el género, influyen significativamente en la fluidez verbal (Mathuranath et al., 2003).

Correlatos neurales de la tarea de fluidez

Las tareas de fluidez (letras o categorías) se asocian con los lóbulos frontal y temporal. Las tareas de denominación a partir de una letra dada,  presentan una mayor activación en la circunvolución frontal pre-central e inferior izquierda, mientras que las tareas de denominación a partir de una categoría presentan una mayor activación en la circunvolución frontal media izquierda y el giro fusiforme izquierdo. La localización y activación cortical puede ser modulada mediante la variación de la demanda en la tarea de fluidez verbal. La activación del hemisferio derecho es mayor durante un discurso automático, en respuesta a la categoría más aprendida, mientras que la activación del hemisferio izquierdo es mayor en las tareas de fluidez a partir de letras, cuando las demandas dependen de la función ejecutiva (Birn et al., 2010). Por otra parte, el fascículo uncinado muestra una correlación positiva con el Boston Naming Test (Catani et al., 2013).

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Bibliografía:

Au, R., Joung, P., Nicholas, M., Obler, L. K., Kass, R., & Albert, M. L. (1995). Naming ability across the adult life span. Aging, Neuropsychology, and Cognition, 2(4), 300-311. doi:10.1080/13825589508256605

Benton, A. L. (1968). Differential behavioral effects in frontal lobe disease. Neuropsychologia, 6, 5360.

Birn, R. M., Kenworthy, L., Case, L., Caravella, R., Jones, T. B., Bandettini, P. A., & Martin, A. (2010). Neural systems supporting lexical search guided by letter and semantic category cues: A self-paced overt response fMRI study of verbal fluency. NeuroImage, 49(1), 1099-1107. doi:10.1016/j.neuroimage.2009.07.036

Catani, M., Mesulam, M. M., Jakobsen, E., Malik, F., Martersteck, A., Wieneke, C.,… Rogalski, E. (2013). A novel frontal pathway underlies verbal fluency in primary progressive aphasia. Brain, 136(8), 2619-2628. doi:10.1093/brain/awt163

Hughes, D. L., & Bryan, J. (2002). Adult Age Differences in Strategy Use During Verbal Fluency Performance. Journal of Clinical and Experimental Neuropsychology, 24(5), 642-654. doi:10.1076/jcen.24.5.642.1002

Jones-Gotman, M. & Milner, B. (1977). Design fluency: The invention of nonsense drawings after focal cortical lesions. Neuropsychologia, 15, 653-674.

Mathuranath, P. S., George, A., Cherian, P. J., Alexander, A., Sarma, S. G., & Sarma, P. S. (2003). Effects of Age, Education and Gender on Verbal Fluency. Journal of Clinical and Experimental Neuropsychology, 25(8), 1057-1064. doi:10.1076/jcen.25.8.1057.16736

Miller, E. (1984). Verbal fluency as a function of a measure of verbal intelligence and in relation to different types of cerebral pathology. British Journal of Clinical Psychology, 23(1), 53–57. doi:10.1111/j.2044-8260.1984.tb00626.x

Pendleton, M. G., Heaton. R. K.. Lehman, R. A. W. & Hulihan, D. (1982). Diagnostic utility of  the Thurstone word fluency test in neuropsychological evaluation. Journal of Clinical Neuropsychology, 4, 307-3 17.

Rodriguez-Aranda, C., & Martinussen, M. (2006). Age-Related Differences in Performance of Phonemic Verbal Fluency Measured by Controlled Oral Word Association Task (COWAT): A Meta-Analytic Study. Developmental Neuropsychology, 30(2), 697-717. doi:10.1207/s15326942dn3002_3

Rosen, W. G. (1980). Verbal fluency in aging and dementia. Journal of Clinical Neuropsychology, 2(2), 135-146. doi:10.1080/01688638008403788

Thurstone. L. L. (1938). Primary Mental Abilities. Chicago: Chicago University Press

Tombaugh, T. N., Kozak, J., & Rees, L. (1999). Normative Data Stratified by Age and Education for Two Measures of Verbal Fluency: FAS and Animal Naming. Archives of Clinical Neuropsychology, 14(2), 167-177. doi:10.1016/S0887-6177(97)00095-4